AMANTES SOBRE EL TIEMPO

Solos en la tierra
y no podremos
respirar todo el aire
ni usar toda el agua
ni alcanzar tanto oro,
pero estamos preparando la choza
donde nos abrigaremos
en este pasaje
de la nada.

SU PIEL SOBRE EL PLANETA

No se hasta donde es de agua esta mujer
viajera espumosa de mis piernas,
esta frazada escrita de su tibia cintura
y el miedo a desarmar el tiempo
Pronunciando palabras.
que silencio estentóreo
ubérrimo de piel tiene la vida.
Los astros son fósiles oscuros
que callan los secretos.
La tierra se sostiene,
me espera y me sonríe.

LA SED EN LLAMAS

Criatura de carne
tu sed es mía
montaraz y alocada.
El viento te moldea,
y estas ahí:
en el hueco
que forma tu cuerpo sobre el mundo.
Hay un vértigo diestro
y es hostil el amor,
una furia de arena
protege la insistencia
de beber las raíces
con la llama y la noche
Hermosa parte de mis ojos
me contiene tu prevenir,
feroz. Ultimo,
tuyo y mío

TE ESPERO AMOR

Estas ahí,
detrás del día,
de esta hoja irreversible
en la distancia.
Un pliego en los sueños
donde todo esta escrito
somos el idioma
del presentimiento
una lamina de sonidos mentales


Estas ahí, invisible
detrás del día
de una hora 
presiento que escuchas mis latidos

ROMANCE AL QUEBRACHO

Quebracho...padre del monte,



Hijo de la tierra mía,
Vida de la flora nuestra...
¡Ay!, Cuánto vale tu vida!

Síntesis de una epopeya.
Soldado de mil vigilias.
Yo sé por qué los tambores
de las hachas no te olvidan.
El acero vegetal
Que en tus entrañas palpita
Está templado con soles,
Huracanes y codicias.
¡Oro rojo!¡Sangre nuestra!
¡Sangre de mi tierra herida!
Orfebres manos morenas
Te tallarán sus desdichas.
Manos que no son culpables,
Hachas sin alma homicida.
Otro es el viento que lleva
La sangre, el sudor y el clima.
...Serás poste de alambrado
En tierras desconocidas
Y habrá un sol reforestado
En la intemperie de astillas.
Hoy yo vengo a acariciarte,
Verte de abajo hasta arriba
Y descolgar las estrellas
Que entre tus gajos titilan.
Épico castillo triste
De hojas, garra, sombra y fibra...
Sabes que estás condenado
Le has confesado a las brisas...
¡Épico baluarte insigne!
¡Vetusta atalaya lírica!
Sin ti se queda el paisaje
Exánime y de rodillas.
¡Quebracho! solio perenne
De las ricas fantasías.
Vida de una flora muerta,
¡Ay, cuánto vale tu vida!


PAISAJE ALUCINADO

Tú eres el paisaje
tus ojos
colorean la copa de los sueños

y la tarde se incendia
detrás de tus palabras.
Tú
paisaje desmedido
que se queda en mi sangre.
Parada en el centro de la tierra
te quitas lentamente la ropa
y cuando estás desnuda
la luz cubre tu cuerpo.
Y
te quitas la piel
y la carne
y los huesos

entonces quedo ciego
con las manos azules.

CANTO A LA ALGARROBA

Alma de cigarra
Colgada de las tardes,
El sabor de la estrella
Se madura en tus carnes,
La represa y el viento
Te repusieron su sangre
Y el dulzor que te invade.
Yo comí tu presencia
Bajo un árbol gigante.
He saciado mi raza
Trepándola en tus árboles.
¡Oh! la raza, la raza
La insatisfecha imagen
Que vaga por los montes
Aterida y con hambre.
¡Oh! la raza morena
Aborigen y grande,
Que con tu vaina come
La tierra en los obrajes.
Esa raza ahondada
En telúrica sangre
Es cigarra que canta
Con mi verso en la tarde,
Y sazona un destino
Debajo de los árboles
Con dolor de canciones
Que sólo el monte sabe.
¡Oh! bendición nutricia.
Jugoso sol radiante.
Panales vegetales,
Maná de los obrajes.
Yo te canto… Te canto
Porque aprendí a llorarte.
¡Que dulce que madura
El dolor en tus carnes!